Comprar un bono parece sencillo: presto dinero a un Estado o a una empresa, cobro intereses y recupero el capital al vencimiento. Sin embargo, dos bonos con el mismo cupón pueden tener precios, riesgos y rentabilidades muy diferentes.
Yo creo que la renta fija suele explicarse mal. La palabra fija hace pensar que el resultado está asegurado, cuando lo que está fijado son determinadas condiciones del contrato. El precio puede caer, el emisor puede incumplir, la inflación puede reducir el poder adquisitivo y vender antes de tiempo puede generar pérdidas.
En esta guía explico los 15 tipos de bonos más relevantes, qué riesgos tiene cada uno y qué criterios utilizaría para compararlos. No pretendo decirte qué bono debes comprar, sino ayudarte a entender qué función puede cumplir dentro de una asignación de activos.
Qué es un bono y qué conviene entender antes de invertir
Un bono es un título de deuda. Al comprarlo, el inversor financia al emisor y adquiere el derecho a recibir los pagos previstos. Estos pueden consistir en cupones periódicos, la devolución del valor nominal al vencimiento o una combinación de ambos.
Los conceptos básicos son:
- Valor nominal: importe utilizado normalmente para calcular el cupón y devolver el principal.
- Cupón: interés pagado por el bono. Puede ser fijo, variable o depender de otra referencia.
- Precio: cantidad a la que se compra o vende. Puede estar por encima o por debajo del nominal.
- Vencimiento: fecha prevista para devolver el principal.
- Rentabilidad a vencimiento o TIR: estimación anualizada del rendimiento si se mantienen los flujos previstos y el emisor cumple.
- Liquidez: facilidad para vender sin aceptar una rebaja importante.
- Riesgo de crédito: posibilidad de que el emisor no pague intereses o principal.
El cupón no es la rentabilidad de la inversión. Si un bono con nominal de 1.000 euros y cupón del 3 % se compra por 900 euros, su rendimiento será distinto al de quien pague 1.100 euros. También influyen el plazo, las comisiones, el reembolso y la fiscalidad.
La CNMV explica que, cuando suben los tipos de mercado, el precio de la renta fija ya emitida suele bajar, y sucede lo contrario cuando los tipos descienden.
Los 15 tipos de bonos
Estas categorías no son excluyentes. Un mismo bono puede ser corporativo, verde, de cupón fijo, subordinado y rescatable. La etiqueta nunca sustituye la lectura de las condiciones.
| Tipo de bono | Característica principal | Riesgo que vigilaría |
|---|---|---|
| Soberano | Emitido por un Estado | Solvencia, tipos e inflación |
| Corporativo investment grade | Empresa con calidad crediticia relativamente alta | Deterioro del negocio |
| High yield | Emisor con menor calidad crediticia | Impago y fuertes caídas |
| Cupón fijo | Interés nominal constante | Subidas de tipos |
| Cupón variable | Cupón ligado a una referencia | Crédito y caída de la referencia |
| Cupón cero | Sin pagos periódicos | Sensibilidad a tipos |
| Ligado a inflación | Principal o cupón indexado | Tipos reales |
| Verde, social o sostenible | Financia objetivos definidos | Greenwashing |
| Hipotecario o garantizado | Respaldado por activos | Calidad de la cobertura |
| Titulización | Respaldado por préstamos | Complejidad |
| Subordinado | Cobra después de otros acreedores | Pérdidas en insolvencia |
| Convertible o canjeable | Puede transformarse en acciones | Riesgo bursátil |
| Estructurado | Ligado a otros activos | Pérdida de principal |
| Rescatable | El emisor puede amortizar antes | Reinversión |
| Perpetuo o CoCo | Sin vencimiento ordinario o con absorción de pérdidas | Cupón cancelable |
1. Bonos soberanos
Los emiten Estados para financiarse. Su riesgo depende de la solvencia del país, la moneda, el plazo y la capacidad institucional para atender los pagos.
En España, el Tesoro distingue entre Bonos del Estado y Obligaciones del Estado principalmente por su plazo. Ambos pagan normalmente cupones y pueden negociarse antes del vencimiento.
No asumiría que toda deuda pública es segura. Un bono largo puede caer con fuerza si suben los tipos, incluso aunque el Estado termine pagando.
2. Bonos corporativos investment grade
Son emitidos por empresas cuya deuda se sitúa dentro del llamado grado de inversión. En general presentan menor riesgo de crédito que el high yield, pero la calificación no garantiza el pago.
Revisaría endeudamiento, generación de caja, cobertura de intereses, sector y prioridad de cobro. El rating es una opinión que puede cambiar después de que el precio ya se haya deteriorado.
3. Bonos high yield
También se conocen como bonos de alto rendimiento o deuda especulativa. Ofrecen una rentabilidad exigida mayor porque el emisor tiene peor calidad crediticia o una situación financiera más frágil.
El cupón alto compensa riesgos reales. En una recesión pueden aumentar los impagos, desaparecer liquidez y ampliarse los diferenciales. Un fondo o ETF de renta fija diversifica emisores, pero no elimina el riesgo de la categoría.
Un ejemplo práctico: el ETF EH1Y
En mi caso, utilizo EH1Y, un ETF de iShares que invierte en bonos corporativos high yield denominados en euros. Ofrece diversificación entre cientos de emisiones y evita depender de una sola empresa. Está dando por encima del 6 % de rentabilidad anual.
Tiene un TER del 0,20 % y reparte dividendos trimestralmente. Aun así, no es una alternativa sin riesgo: puede caer si aumentan los impagos, suben los tipos o se deteriora la liquidez del mercado. Además, al ser un ETF, no devuelve un capital fijo en una fecha concreta como haría un bono individual.
4. Bonos de cupón fijo
Pagan un interés nominal preestablecido. Permiten conocer los flujos contractuales si el emisor cumple y el bono se mantiene hasta el vencimiento.
Su precio suele sufrir cuando suben los tipos o la inflación. Cuanto más lejano sea el vencimiento, mayor suele ser la sensibilidad. Pueden resultar útiles para fijar una renta nominal cuando el plazo coincide con una necesidad futura.
5. Bonos de cupón variable
Su cupón se revisa periódicamente usando una referencia más un margen. Suelen tener menos sensibilidad directa a los tipos que un bono fijo equivalente.
No eliminan el riesgo. La referencia puede bajar, el margen puede resultar insuficiente y el emisor puede incumplir. Conviene revisar límites mínimos y máximos, frecuencia de revisión y método de cálculo.
6. Bonos cupón cero
No pagan intereses periódicos. Se compran normalmente por debajo del importe que se recibirá al vencimiento y la rentabilidad procede de esa diferencia.
Concentran el flujo al final, pero pueden ser muy sensibles a los tipos, sobre todo a plazos largos. También conviene comprobar su tratamiento fiscal, ya que puede variar según la residencia del inversor.
7. Bonos ligados a la inflación
Ajustan el principal, el cupón o ambos según un índice de precios. Buscan proteger mejor el poder adquisitivo que un bono nominal.
No garantizan una rentabilidad real positiva. El precio pagado importa, la inflación puede quedar por debajo de lo esperado y los tipos reales pueden subir. El Banco de España resume el tipo real como el tipo nominal menos la inflación.
8. Bonos verdes, sociales y sostenibles
Los verdes financian actividades ambientales, los sociales objetivos sociales y los sostenibles combinan ambos. También existen bonos ligados a sostenibilidad, cuyas condiciones dependen de determinados indicadores.
La etiqueta no mejora la solvencia del emisor. Revisaría el uso de los fondos, los objetivos, los informes posteriores y la verificación externa. El estándar europeo de bonos verdes es voluntario y busca aumentar transparencia y comparabilidad.{index=3}
9. Bonos hipotecarios y garantizados
Están respaldados por activos, como préstamos hipotecarios. La garantía puede mejorar la protección, pero no elimina el riesgo del emisor ni el de la cartera que sirve de cobertura.
Hay que revisar calidad de los préstamos, sobrecolateralización, prioridad de cobro y marco legal. La CNMV distingue entre bonos hipotecarios vinculados a préstamos concretos y cédulas respaldadas por una cobertura más amplia.
10. Bonos de titulización
Una titulización agrupa préstamos o derechos de cobro y emite bonos respaldados por esos flujos. Puede incluir hipotecas, préstamos a empresas o financiación de vehículos.
El análisis exige comprender la calidad de los activos, la prioridad de cada tramo y las amortizaciones anticipadas. La CNMV advierte de que estos productos pueden ser difíciles de entender para el inversor minorista.
11. Bonos subordinados
En una insolvencia cobran después de los acreedores privilegiados y ordinarios. Por eso suelen ofrecer mayor rentabilidad que la deuda senior del mismo emisor.
El cupón adicional compensa una posición jurídica peor. Revisaría la prelación exacta, las cláusulas de absorción de pérdidas, la posible cancelación del cupón y la solvencia del emisor.
12. Bonos convertibles y canjeables
Permiten cambiar el bono por acciones bajo determinadas condiciones. En una conversión suelen entregarse acciones nuevas, mientras que en un canje pueden utilizarse acciones existentes.
Combinan deuda y renta variable. Si la acción sube, la opción puede ganar valor. Si cae, permanece el riesgo de crédito. Conviene revisar la relación de conversión, las fechas y quién controla la decisión.
13. Bonos estructurados
Su rentabilidad, y a veces la devolución del principal, depende de acciones, índices, materias primas, divisas u otros activos. Incorporan derivados y pueden tener fórmulas difíciles de valorar.
No los confundiría con un bono convencional. La CNMV señala que, si el principal no está protegido, puede no recuperarse el capital y la relación entre riesgo y rentabilidad puede ser difícil de evaluar.
14. Bonos rescatables o callable
Permiten al emisor devolver el bono antes del vencimiento, normalmente en fechas y precios definidos.
Si los tipos bajan, el emisor puede cancelar una deuda cara y refinanciarse más barato. El inversor recupera el dinero cuando cuesta más encontrar una alternativa equivalente. Compararía la rentabilidad al vencimiento con la rentabilidad hasta la primera fecha de rescate.
15. Bonos perpetuos y CoCos
Un bono perpetuo no tiene vencimiento ordinario. Los CoCos bancarios pueden convertirse en acciones o absorber pérdidas cuando se activan determinadas condiciones.
Son productos complejos. El cupón puede cancelarse, el rescate esperado puede no producirse y el principal puede reducirse. No los trataría como sustitutos de un depósito ni como renta fija defensiva.
Criterios para comparar bonos
Antes de decidir, yo revisaría:
- Objetivo y horizonte temporal. Comprar un bono a veinte años para un gasto previsto dentro de tres obliga a asumir riesgo de venta.
- Rentabilidad a vencimiento. Permite comparar mejor que el cupón, aunque presupone que se cumplen los pagos.
- Duración. Mide la sensibilidad aproximada del precio a los tipos. No es lo mismo que vencimiento.
- Calidad crediticia. Analizaría el emisor, no solo su rating.
- Prelación y garantías. Conviene saber quién cobra antes en una insolvencia.
- Liquidez. Revisaría volumen, horquilla entre compra y venta y facilidad de encontrar contrapartida.
- Divisa. Un resultado positivo en dólares puede convertirse en pérdida al pasarlo a euros.
- Cláusulas especiales. Rescate, conversión, cupón cancelable, indexación y protección del principal.
- Costes y fiscalidad. Comisiones, custodia, cambio de divisa e impuestos reducen la rentabilidad neta.
Un fondo de renta fija puede facilitar la diversificación. A cambio, no existe normalmente una fecha en la que devuelva un nominal concreto, porque renueva continuamente su cartera.
Riesgos y errores frecuentes
El primer error es pensar que renta fija significa capital garantizado. La CNMV identifica riesgos de crédito, precio, tipos, reinversión, liquidez, amortización anticipada, divisa, subordinación y pérdida de principal.
El segundo es perseguir el cupón más alto. Una rentabilidad elevada suele compensar riesgo, falta de liquidez, subordinación, divisa o complejidad.
También evitaría:
- Ignorar el precio pagado y fijarme solo en el cupón.
- Concentrar demasiada deuda en un único emisor o sector.
- Utilizar bonos largos para necesidades cercanas.
- Confiar ciegamente en el rating.
- Comprar un producto que no puedo explicar con claridad.
- Olvidar el riesgo de cambio en bonos denominados en otra moneda.
Qué datos conviene revisar antes de actuar
La documentación debería permitir comprobar:
- Emisor, ISIN, moneda y mercado.
- Precio, nominal, cupón y rentabilidad a vencimiento.
- Vencimiento, duración y calendario de pagos.
- Rating del emisor y de la emisión.
- Deuda senior, garantizada o subordinada.
- Cláusulas de rescate, conversión o suspensión del cupón.
- Liquidez y horquilla de compraventa.
- Comisiones y fiscalidad.
- Folleto y advertencias del distribuidor.
No basaría la decisión en el nombre comercial. El diccionario financiero ayuda con los términos, pero la información decisiva está en la documentación de cada emisión.
Qué tipo de bono puede encajar según el objetivo
No existe un bono mejor en términos absolutos.
| Objetivo general | Tipos que se suelen estudiar | Principal cautela |
|---|---|---|
| Preservar capital para una fecha próxima | Deuda corta de alta calidad | Inflación y venta anticipada |
| Reducir sensibilidad a tipos | Cupón variable o duración corta | El riesgo de crédito permanece |
| Proteger poder adquisitivo | Ligados a inflación | Precio y tipos reales |
| Obtener rentas previsibles | Cupón fijo y vencimientos escalonados | Reinversión e inflación |
| Buscar mayor rendimiento | High yield o subordinados | Impago y pérdidas severas |
| Diversificar emisiones | Fondo o ETF de bonos | No devuelve un nominal en fecha fija |
Una estrategia posible es crear una escalera de bonos con vencimientos repartidos. Así se recupera capital periódicamente y se reduce la dependencia de reinvertir todo en un único momento. No obstante, requiere diversificación y control de costes.
Cuándo pedir asesoramiento profesional
Pediría ayuda cuando la inversión sea una parte importante del patrimonio, la emisión sea subordinada o estructurada, existan dudas fiscales, haya varias divisas o el dinero deba coordinarse con una compra inmobiliaria, una jubilación o una necesidad de rentas.
También cuando el distribuidor presente un producto complejo como si fuera conservador. Conviene preguntar cómo cobra el asesor, qué conflictos de interés existen y si compara productos de varias entidades.
Este contenido es educativo. No constituye asesoramiento financiero, fiscal ni una recomendación personalizada de compra o venta.
Conclusión
Los tipos de bonos no forman una escala simple desde seguro hasta arriesgado. Cada emisión combina un emisor, un plazo, una moneda, una prioridad de cobro, una estructura de pagos y unas cláusulas concretas.
Los soberanos y corporativos de alta calidad pueden aportar estabilidad relativa, pero siguen expuestos a tipos e inflación. Los high yield, subordinados, estructurados, perpetuos y CoCos ofrecen potencialmente más rendimiento porque trasladan más riesgo al inversor.
Mi regla práctica es sencilla: primero defino cuándo necesitaré el dinero y qué función debe cumplir. Después comparo rentabilidad a vencimiento, duración, solvencia, liquidez, divisa, prelación y costes. Solo entonces tiene sentido preguntar qué bono elegir.
Criterio editorial
Contenido educativo. No constituye asesoramiento financiero, fiscal ni una recomendación personalizada de compra o venta.
Autor
Bertrand Regader
Revisión
Equipo editorial de Rentas Pasivas
Actualizado
1 de agosto, 2026
Referencias enlazadas cuando el artículo usa datos, estudios o documentos externos.
Preguntas Frecuentes
¿Cuál es el tipo de bono más seguro?
¿Es mejor un bono de cupón fijo o variable?
¿Puedo perder dinero si mantengo un bono hasta el vencimiento?
¿Qué diferencia hay entre el cupón y la rentabilidad a vencimiento?
¿Es mejor comprar bonos individuales o un fondo de renta fija?
Fuentes y Referencias
Escrito por
Bertrand RegaderEditor de Rentas Pasivas
Emprendedor y divulgador especializado en educación financiera, inversión inmobiliaria y creación de patrimonio a largo plazo. Firma contenidos de Rentas Pasivas con un enfoque práctico, transparente y prudente.
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Cómo citar este artículo
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Bertrand Regader. (2026, agosto 1). Los 15 tipos de bonos: características, riesgos y cuál elegir. Rentas Pasivas. https://rentaspasivas.com/tipos-bonos
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