Cómo hacemos nuestros rankings y comparativas
Fuentes, criterios y proceso editorial de las comparativas de inversión y finanzas de Rentas Pasivas.
Un ranking financiero debe explicar por qué incluye una opción, qué ha comparado y qué límites tiene. Esta es la metodología general de Rentas Pasivas. Cada página puede añadir criterios específicos cuando el producto, el mercado o la intención del lector lo exigen.
1. Definimos la pregunta
Antes de buscar productos o servicios, delimitamos qué quiere resolver la comparativa. No es lo mismo comparar ETF para una cartera de largo plazo que cuentas remuneradas, brókers, asesores o servicios inmobiliarios. La pregunta determina el universo de opciones y evita mezclar alternativas que no sirven para el mismo uso.
2. Buscamos la información más cercana a la fuente
Priorizamos documentación oficial, reguladores, folletos, fichas de producto, condiciones contractuales, datos del proveedor y estadísticas públicas. Las fuentes secundarias pueden aportar contexto, pero no sustituyen la comprobación de costes, riesgos o condiciones en el documento original.
Registramos o enlazamos las referencias que ayudan a verificar las afirmaciones importantes. Si una cifra puede cambiar, indicamos la fecha o pedimos al lector que confirme el dato vigente.
3. Aplicamos criterios adecuados a cada categoría
No existe una fórmula única para todas las comparativas. Según el tema podemos valorar:
- costes totales, comisiones y posibles gastos indirectos;
- riesgo, volatilidad, liquidez y diversificación;
- regulación, custodia, solvencia o protección aplicable;
- claridad de las condiciones y calidad de la información pública;
- disponibilidad para el mercado y el tipo de lector analizado;
- trayectoria, funcionamiento, servicio y limitaciones relevantes.
En los ETF también pueden importar el índice, la réplica, el tamaño, el domicilio, la divisa, el tratamiento de dividendos y el error de seguimiento. En servicios profesionales pesan más la experiencia verificable, el alcance, el modelo de honorarios y el posible conflicto de interés.
4. Seleccionamos y ordenamos
Incluimos opciones relevantes y suficientemente documentadas. Procuramos ofrecer una muestra amplia cuando existe oferta real, pero no añadimos productos repetidos, inaccesibles o poco justificables para completar un número.
El orden refleja el encaje con la pregunta planteada y los criterios explicados en la página. No significa que la primera opción sea la mejor para todas las personas. Cuando varias alternativas tienen ventajas distintas, lo decimos en lugar de forzar una diferencia artificial.
5. Escribimos una valoración propia
Las fichas no copian el material comercial del proveedor. Resumimos los datos, explicamos por qué una opción puede encajar y señalamos sus principales límites. Separamos los hechos comprobables de nuestra interpretación editorial.
6. Revisamos autoría, fuentes y conflictos
Cada comparativa identifica a su autor y, cuando corresponde, a su revisor. La posición no se vende y una relación comercial no garantiza presencia ni una mejor clasificación. Consulta Publicidad, afiliación y financiación para conocer cómo se identifican estas relaciones.
7. Actualizamos y corregimos
Los costes, las condiciones y la disponibilidad cambian. Revisamos una comparativa cuando detectamos un cambio relevante o recibimos una corrección documentada. Puedes escribir a hola@rentaspasivas.com con la URL, el dato y una fuente que permita comprobarlo.
Qué no hace un ranking
Una comparativa reduce el campo de búsqueda, pero no conoce tu situación financiera. No sustituye una evaluación personalizada, la lectura de la documentación legal ni el asesoramiento de un profesional autorizado cuando sea necesario.